Ciclos y Neurastenias en un mundo cruel

La DMCA y la madre que la parió


Ante un nuevo ataque a este blog, en términos de denuncia de las instituciones federales estadounidenses empleando su ya tristemente famosa y cuestionada ley DMCA, no voy a ser delicado ni elegante en esta cuestión. Se trata ya del tercer caso en el que se abusa impunemente de este espacio, Zonde y sus Ciclos, que tan sólo trata de llevar cultura, cierta lucidez y elementos de reflexión a quien quiera disfrutarlos, aprovecharlos, debatirlos o rebatirlos. En esta ocasión se trata de este archivo, que me he visto obligado a retirar: “Staind – Break the Cycle [2001]”, pero ya hubo dos precedentes idénticos: “Radiohead – The Bends [1995]” y “Thin Lizzy – Renegade [1981]” (ya felizmente resubidos). Y a la tercera va la vencida.


Cuando el capitalismo brutal (apestando directamente a fascismos ya padecidos con anterioridad) nos ofrece esta nueva coartada para menguar nuestras libertades y, sobre todo, restringir el libre acceso a elementos culturales y de información con el objetivo de embrutecer a la población mundial: quien no piensa, no se rebela; no lo está haciendo ingenuamente, sino trazando la red de araña que nos envuelva en una situación de “no mires, no escuches, no hables, no te muevas”. Y lo está consiguiendo, con tan sólo tímidas respuestas de rechazo bastante minoritarias.
Hace ya bastantes años que abandoné la península ibérica (hoy mal llamada “España” o “Portugal”, según dónde te tocara nacer al azar) para buscar una vida mejor, no sólo en lo económico (que aún no había crisis en el “avanzado y primer-mundista” occidente del hemisferio norte) sino en calidad de vida. Me explico: vivir estresado (agobiado sería un término más certero) por cuestiones laborales, salariales, horarias, socio-económicas e ideológico-políticas; siempre con prisas para llegar a cualquier lado y nunca sabiendo a dónde ibas en realidad; con buenos amig@s (irremplazables) pero con la sensación de que éramos l@s únic@s en el planeta Iberia que no nos habíamos vuelto loc@s de remate; con un trasfondo de aceptación general de normas y leyes dictatoriales (cuando no neofascistas) que no auguraban un futuro henchido de libertad y felicidad, precisamente; no era mi ideal de vivir los pocos años que nos corresponden a cada cual en suerte, y según salud y excesos.


A tal respecto, cambié las miras geográficas. Como yo era (y continúo siendo) un animal profundamente urbano, Buenos Aires era una buena opción… Una gran opción, de hecho: la ciudad es inmensa. Tras los primeros meses de estupor, descubrimiento y maravilla, me di cuenta de que l@s porteñ@s estaban tan apresurad@s y estresad@s por los mismos motivos como yo, pero conservaban algo que l@s gat@s (léase madrileñ@s) y, por extensión (viví en varias locaciones peninsulares), l@s ibéric@s habían perdido en esa loca prisa por llegar a ninguna parte: la afabilidad, el trato amable y de igual a igual entre las personas, y también un cierto carácter combativo, que les hacía salir a la calle a protestar cuando las cosas no funcionaban o tomaban un rumbo fascistoide. No me refiero a “los caceroleros”, en absoluto, sino antes al contrario a los luchadores, piqueteros o anónimos, que tomaban la ciudad para sembrarla de libertad.
 
Cuando hay una buena resistencia, más activa que pasiva, contra las injerencias del Poder (en general) y de los poderes interesados (particularmente), se crea una atmósfera contagiosa que te impulsa a hacer cosas. Un medio que encontré de hacerlas (no el único) fue actuar de “pirata” con motivos ideológico-lúdico-culturales. Me explico: poner a disposición general los archivos que poseía y consideraba de interés, la gran mayoría adquiridos a lo largo de mi vida (pagados de mi bolsillo) y otros que fui recopilando en la red a través de otros “piratas” que hacían exactamente lo mismo. Nunca vi nada reprochable en ello y no creo que nadie, honestamente, pueda describirlo así, excepto quien ya muy bien sabemos: las multinacionales del negocio audio-visual y sus acólitos lameculos de la SGAE (por citar un ejemplo ibérico bastante flagrante) y otros organismos nacionales (cada cual el suyo en su país) proteccionistas del neo-liberalismo a gran escala.
 
Pero el colmo de todo este asunto es plegarse a la institucionalización de una ley estadounidense de norteamérica -la tristemente famosa DMCA- de forma que se transforme, de facto, en ley global planetaria, persiguiendo tanto a empresas que proporcionan servidores de almacenaje y descarga de archivos (el ejemplo más escandaloso fue sin duda el de Megaupload, pero no es el único), como a particulares que se dedican a participar de sus gustos e inquietudes a terceros de forma totalmente gratuita (insisto en esto: sin ningún afán de lucro), realizando un trabajo no remunerado por el mero deseo de compartir con otros seres humanos aquello que les hizo emocionarse de alguna forma, ya sea en formato escrito, sonoro o audiovisual.

 

La Digital Millennium Copyright Act (DMCA o, en castellano, Acta de Derechos de Autor Digitales del Milenio) es una ley de copyright (derechos de reproducción) de Estados Unidos de Norteamérica que implementa dos tratados del año 1996 de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Esta ley sanciona, no sólo la infracción de los derechos de reproducción en sí, sino también la producción y distribución de tecnología que permita sortear las medidas de protección del copyright (comúnmente conocidas como DRM); además incrementa las penas para las infracciones al derecho de autor en Internet. Algunas organizaciones, como la Electronic Frontier Foundation (EFF), hacen evaluación de los efectos de las medidas para evitar saltarse las protecciones de la DMCA. Según la EFF, la sección 1201 de la ley paraliza la libertad de expresión y la investigación científica, pone en peligro el uso legítimo e impide la competencia y la innovación. Lástima que la EFF sea tan tibia en sus interpretaciones y, además, no tenga jurisprudencia planetaria, al igual que los organismos que celosamente vigilan internacionalmente el cumplimiento de la susodicha ley.
 
David Bravo, abogado especializado en derecho informático y especialmente en propiedad intelectual, conocido por su participación en debates o tertulias para defender el derecho a compartir cultura y conocimiento, divulgando en qué consiste el derecho a la copia privada o el término copyleft, gracias a Internet y las redes de pares (P2P) entre otras herramientas, basa su crítica fundamental en la defensa de la libertad de cultura; cultura que, según defiende este abogado, la SGAE considera en términos cuantitativos de negocio. Es muy crítico con la centralización del poder, que él identifica como una minoría frente a una mayoría social. Estos términos se traducen en usuarios que se descargan todo tipo de archivos por internet y la SGAE y el Estado que concentran a una minoría capaz de ejercer la potestad para privar a una gran cantidad de personas del acceso a la cultura.
 
Quien haya tenido la suerte de escuchar, leer o asistir a alguna de las conferencias de David Bravo, podrá darse cuenta de la falacia que nos están imponiendo desde altas esferas de poder, no sólo para enriquecerse con los derechos de autor (“propiedad intelectual” sería más adecuado y, a la vez, denigrante), copia y reproducción, sino instaurando una política global que actúa para lograr el embrutecimiento de la población mundial, negándole la copia cultural barata, prohibiéndole el libre acceso a la información o a archivos de interés general gratuitos y persiguiendo a quien se niega a acatar estas disposiciones fascistas: también podremos todos recordar el episodio de los wikileaks y el escandaloso caso de Julian Assange, perseguido por las agencias mafiosas imperialistas yankees, léase CIA o FBI u otras siglas que desconocemos pero existen como grupos mediáticos de poder más elevados que el propio estado o gobierno norteamericano.
 
A tal efecto, para desenmascarar esta apropiación indebida disfrazada de legalidad, escribo este artículo en un blog de descargas (y opinión) que no se esconde para realizar su tarea: yo comparto lo que tengo con alegría e ilusión, con el interés único de que a alguien más le guste y compartirlo con ese alguien desconocido, en unos tiempos de crisis donde comprar CDs o DVDs consiste en pagar cánones arbitrarios que mucha gente no puede permitirse, y la solidaridad entre pueblos y personas (que debería ser un valor en alza) es subestimado como ilusorio, utópico y, lo que es peor, como impracticable, ya sea por lo “razonable” de sus modelos económicos (que nos llevaron a la ruina) como por pura y dura persecución al que no se doblega a sus dictados. Si esto no es dictatorial, quizá alguien podría explicarme qué lo es.
 

 

Buenas noches y buena suerte.
Anuncios

8 comentarios

  1. Como protesta ante este nuevo atentado, hoy no habrá descarga.

    Pero muy lejos de la realidad están estos poderes si creen que me van a callar o inmovilizar.

    Seguiré luchando y poniendo a disposición del que lo quiera cuantos archivos me vengan en gana y que considere, de un modo personal y subjetivo, de interés general.

    QUE LA REBELDÍA SIEMPRE NOS BESE EN LA BOCA

    Le gusta a 1 persona

    08/05/2014 en 00:22

  2. Clarisimo!…En un todo de acuedo!

    Zonde, es que vos siempre has estado ” tocando mañana”…

    Le gusta a 1 persona

    08/05/2014 en 01:38

  3. Me alegra infinito saber que no soy el único loco empecinado en defender estas posturas.

    Muchas gracias por tu apoyo, Vina, me sirve mucho y me ayuda a tener más empuje.

    Por cierto, gracias por compararme con “El Perseguidor” de Cortazar, no sé si merezco tanto honor.

    Me gusta

    08/05/2014 en 02:01

  4. No me agradezcas, la agradecida soy yo, puesto que creaste un espacio para todo el que ame el Arte!………..Gracias Zonde por tu trabajo!

    Le gusta a 1 persona

    08/05/2014 en 19:31

  5. todo mi apoyo para zonde y sus ciclos. que se metan por el culo sus leyes nazis

    Le gusta a 1 persona

    10/05/2014 en 17:05

  6. Muchas gracias, 3nd3r. Es un alivio saber que no se está solo contra el imperio… y más viniendo de alguien que sabe qué se juega aquí.

    Un placer tu visita y tu comentario, un abrazo.

    Me gusta

    10/05/2014 en 17:23

  7. Pingback: Neurastenias (opinión) | Ciclotimia Zondica

  8. Pingback: Ninguna Agresión Sin Respuesta | Ciclotimia Zondica

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s