Ciclos y Neurastenias en un mundo cruel

Escenas de mi Barrio (VII): Perfumes


 

[Neurastenias]

 

perfumes-1Los vendedores de perfumes están haciendo su trabajo, pero no por ello dejan de ser una plaga. Son hábiles comerciantes sonrientes, muy agradables y amistosos, que son capaces de malgastar más de 20 minutos de su preciado tiempo para comentar temas baladíes -como orígenes natales o metereología- con el único objeto, psicológicamente probado y avalado por las yankis universities, de crear una empatía que devenga finalmente en mi compra y, por tanto, su venta.

Yo sé todo esto. Así que, tras las amables palabras introductorias, le digo a la alegre muchacha que no me interesa su producto. Ella prueba con la táctica del origen natal, pero aunque contesto sonriente, no hay nada que hacer conmigo: me mantengo firme como una roca. La joven vendedora se reintegra a su cadena laboral con mis cordiales deseos de prosperidad pero sin un mango de mi bolsillo.

Luego pienso en la colección de perfumes que tengo en casa; la gran mayoría comprados a estos vendedores ambulantes de simpatía desbordante y piernas cansadas: sí -pienso-, soy como una roca, una roca desmigajándose en arena a la orilla del mar.

 

perfumes-2

 

Zonde, San Telmo (Buenos Aires), abril de 2008

 

 

 

 

 

Anuncios

Una respuesta

  1. Pingback: Neurastenias (Artículos) | Ciclotimia Zondica

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s