Ciclos y Neurastenias en un mundo cruel

Caifanes – El Silencio [1992]


 

[Ciclo de Rock Latinoamericano]

 

Caifanes es una banda mexicana de rock que estuvo activa de 1987 a 1995 y que volvió a escena a partir de 2011. Teniendo como origen la formación Las Insólitas Imágenes de Aurora, Caifanes emergió de la escena local de Ciudad de México como parte de la campaña difusora denominada Rock en Tu Idioma a finales de los años ochenta. En dicho tenor, dos de sus canciones (“Antes de que nos olviden” y “Será por eso”) están consideradas dentro de las 100 mejores (musicalmente) del rock mexicano. Cinco más de ellas (“Afuera”, “La célula que explota”, “Nubes”, “No dejes que…” y “Viento”), se encuentran dentro de las 120 más representativas (comercialmente) del rock latinoamericano.

En el lenguaje urbano, un «Caifán» es aquel que se resiste al engaño y a las compensaciones materiales y busca en el alma su recompensa. Por ello, su visión de la vida es siempre la de un abismo, pero un abismo poblado de prodigios. En los años 40 como en los 90, «Caifán» quiere decir inconforme.

La banda empezó como un cuarteto conformado por Saúl Hernández (guitarra y voz), Alfonso André (batería), Sabo Romo (bajo) y Diego Herrera (teclado y saxofón), lanzando en 1988 el álbum debut “Caifanes”. En 1989 se unió Alejandro Marcovich (guitarra líder) y, estructurados como quinteto, publicaron los álbumes “Caifanes. Volumen II” (mejor conocido como “El Diablito”) y “El silencio”. Al final de 1993 Romo y Herrera dejarían la banda y el trío restante publicaría el cuarto álbum, “El Nervio del Volcán”. Eventualmente, diferencias entre Hernández y Marcovich llevarían a la desintegración de Caifanes en 1995. Hernández continuaría con el proyecto Jaguares, el cual incluiría piezas de Caifanes además de nuevo material. Finalmente, en 2011, una vez reconciliado con Marcovich, Hernández formalmente reviviría Caifanes como quinteto.

El trayecto no fue fácil; la banda había juntado un presupuesto y tenían en mente grabar un disco bajo el cobijo de algún productor español; lamentablemente, el dinero comenzó a escasear y solo alcanzó para grabar un demo de cuatro canciones. La primera parada en una casa disquera fue en la desaparecida CBS México, en donde el director general de aquella casa disquera al ver su aspecto gótico, similar al look post punk de aquella época, no tuvo otra descripción de ellos que: “Parecen putos”. El gerente de la sucursal mexicana de CBS, escuchó con atención aquella cinta que la agrupación llevó, el trabajo fue de su agrado, pero por su aspecto y tras escuchar el demo de “Será por eso”, les negó algún contrato en firme, argumentando: “En CBS, nuestro negocio es vender discos, no ataudes”.

Cachorro López (productor de Los Abuelos de la Nada, Miguel Mateos, Andrés Calamaro) estaba midiendo el poder de convocatoria de Caifanes y no vaciló en darles su apoyo incondicional. El resultado fue la grabación de un primer LP, precedido del primer trabajo discográfico del grupo, que sería un EP con tres canciones, producido con la intención de probar la aceptación del grupo entre la posible audiencia; el resultado fue la venta de más de trescientas mil copias y, por lo tanto, la edición del primer LP.

Su primer álbum, “Caifanes” (también conocido por “Volumen I”, en referencia al siguiente álbum: “Caifanes. Volumen II”), fue editado en agosto de 1988 por RCA Ariola con producción de Cachorro López y el propio grupo. Los sencillos de este disco fueron “Mátenme porque me muero” y “Viento”, el primero de ellos fue su primer éxito. Gustavo Cerati, en aquel entonces guitarrista de Soda Stereo, participó como músico invitado en la grabación del álbum tocando la guitarra en “La bestia humana”.

En septiembre de 1989 el guitarrista Alejandro Marcovich se integró al grupo y ya con una formación sólida, como quinteto, se dirigió a Nueva York a grabar su segunda placa entre octubre y noviembre de ese año, de nuevo bajo la dirección de Óscar López en colaboración con Gustavo Santaolalla, Cachorro López y Daniel Freiberg. El resultado de este trabajo fue el “Volumen II”, mejor conocido como “El Diablito” (esto se debe a que en la portada del disco se incluye la imagen de un diablo que recuerda una tarjeta de lotería, acompañado por una leyenda que dice justamente: “El diablito”), editado por RCA / BMG Ariola en junio de 1990.

Después, se dirigieron a Wisconsin a grabar con Adrian Belew su tercer disco y, así, en mayo de 1992 RCA/BMG editó «El Silencio», su álbum más representativo y que es juzgado como la obra cumbre de la agrupación. Este disco se considera un clásico también, porque contiene una gran parte de los temas más representativos de Caifanes, interpretados por su formación como quinteto, además de que el uso de fusiones entre rock y música mexicana y latina se extiende a una gran cantidad de piezas.

Antes de que se publicara “El Silencio”, The Cure estaba en México y se propuso a Caifanes abrirle, pero se rehusaron puesto que primero querían presentar el álbum antes de hacer cosa alguna. Cuando dicho álbum salió a la venta, el grupo ya era un éxito en México, Centroamérica, algunos países de Sudamérica y entre la comunidad hispana de EUNA. En agosto de 1992 llenaron por completo el Hollywood Palladium de Los Ángeles.

Los temas promovidos como sencillos fueron “Nubes”, “Para que no digas que no pienso en ti” y “No dejes que…”. También destacaron del disco los temas “Piedra” (fusión de música mexicana y rock), “Metamorféame” (lo más acercado a un hard rock que Caifanes llegó a tener) y “Mariquita” (donde convierten un son jarocho anónimo en una canción de rock). Forma parte de la lista de los 100 discos que debes tener antes del fin del mundo, publicada en 2012 por Sony Music, y está considerado el álbum más importante del rock mexicano.

Según palabras de Saúl Hernández: “Ahí el grupo vivía otras circunstancias. Inclusive, personalmente. Era un momento extraño. Estábamos algo aislados, ya empezaba a haber como una especie de separación entre nosotros. No nos dábamos cuenta, pero estaba latente. Entonces, para mí, la única forma de plantear el disco era el silencio. Todo mundo pensaba muchas cosas, pero nadie se decía lo que quería. Hicimos el disco y estuvo padrísimo, pero fue de esos discos duros. Pero todavía había ganas de hacerlo, había amor. “Nos vamos juntos” la compuse para ellos. Pase lo que pase, vámonos. Todavía había esos momentos mágicos.”

Fuente: Wikipedia / Zonde

 

 

 

 

Lista de canciones:

(Todos los temas de Saúl Hernández, excepto indicados)
 

  1.  «Metamorféame» (Caifanes) – 2:44
  2. «Nubes» (Saúl Hernández, Alejandro Marcovich, Sabo Romo) – 4:35
  3. «Piedra» (Saúl Hernández, Diego Herrera) – 4:34
  4. «Tortuga» (Saúl Hernández, Alejandro Marcovich) – 4:39
  5. «Nos Vamos Juntos» – 5:08
  6. «No Dejes Que…» – 4:40
  7. «Hasta Morir» (Saúl Hernández, Alejandro Marcovich, Alfonso André) – 3:45
  8. «Debajo de Tu Piel» – 3:31
  9. «Estás Dormida» (Alejandro Marcovich) – 3:37
  10. «Miércoles de Ceniza» – 4:53
  11. «El Comunicador» – 4:57
  12. «Para que No Digas que No Pienso en Ti» – 3:56
  13. «Vamos a Hacer un Silencio» – 5:16
  14. «Mariquita» (Tradicional) (bonus track) – 1:56
Calidad: FLAC

 

 

 

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3 comentarios

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    02/07/2017 en 16:11

  3. Gracias por el aporte.

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    21/07/2017 en 13:35

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